Negocios La inversión de EE.UU. en tierras raras de Brasil evidencia el interés militar por los minerales El nuevo rol del Departamento de Guerra estadounidense en la mina Serra Verde desempolva los orígenes del término ‘minerales críticos’ Español Español Português English Compartir este artículo × Copy link to page Copy link to page × Republica este artículo Te invitamos a volver a publicar los artículos de Dialogue Earth, en línea o impresos, bajo licencia Creative Commons. Conoce nuestras políticas de republicación. Una mina de asbesto cerca de Minaçu, en el estado de Goiás, en el centro-oeste de Brasil. En los últimos dos años, la economía de la ciudad se ha ido reorientando hacia la extracción de minerales de tierras raras, impulsada por la empresa Serra Verde (Imagen: Christian Tragni / Süddeutsche Zeitung Photo / Alamy) Sam Meadows Octubre 14, 2026October 14, 2026 En 1939, el término “minerales críticos” entró en el léxico legislativo de Estados Unidos cuando el país aprobó su Ley de Acumulación de Materiales Estratégicos y Críticos. Se definieron como materiales necesarios para satisfacer las necesidades militares e industriales durante una emergencia nacional. A medida que esa definición se amplió a lo largo de las décadas de 1970 y 1980 y hasta el siglo XXI, la historia de su origen se fue olvidando gradualmente. Hoy en día, los debates sobre los minerales críticos giran en torno a la transición energética: turbinas eólicas, autos eléctricos, baterías. Sin embargo, un reciente acuerdo sobre minerales de tierras raras sirve como recordatorio de que este trasfondo sigue presente, y que tal vez incluso esté cobrando mayor importancia. A finales de agosto, el Departamento de Guerra de Estados Unidos. anunció una inversión de 750 millones de dólares para asegurar el suministro de la mina de tierras raras Serra Verde, ubicada en Goiás, en el centro de Brasil. Lee más Serra Verde produce disprosio, terbio, neodimio y praseodimio, cuatro de los 17 elementos conocidos como minerales de tierras raras. Aproximadamente la mitad del suministro mundial de tierras raras se utiliza para fabricar imanes permanentes. Estos imanes se usan en turbinas eólicas y vehículos eléctricos, pero también en aviones de combate, misiles y drones. Los intereses de la transición energética global se han entrelazado de manera inquietante con los de la industrial militar. Con un mundo cada vez más inseguro y las tensiones constantes que marcan las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China, esto se ha vuelto muy difícil de ignorar. “Los minerales críticos surgieron en tiempos de guerra”, afirma Phil Johnstone, investigador de la Universidad de Sussex, en el Reino Unido. “[Los objetivos de sostenibilidad surgieron] en una época en la que se aceptaba básicamente que el mundo aspiraba a la paz. El mundo ha cambiado y ya no es así. Están sucediendo cosas extraordinarias que no hubiéramos podido imaginar hace unos años”. Las tierras raras de Brasil La producción comercial comenzó en el yacimiento Pela Ema de Serra Verde en 2024, con el objetivo de producir 6.400 toneladas de óxidos de tierras raras al año para finales de 2027. La empresa afirma ser el primer productor a “gran escala” de las cuatro principales tierras raras fuera de Asia. El Departamento de Guerra estadounidense anunció su inversión como parte de una iniciativa más amplia de 1,55 mil millones de dólares encabezada por su “unidad de defensa económica” y declaró: “Esta alianza estratégica establecerá una cadena de suministro segura para los elementos de tierras raras que son críticos para la defensa nacional y la seguridad económica”. ¿Qué son las tierras raras? Se trata de 17 variedades de elementos químicos de metales pesados distribuidos por toda la corteza terrestre. A nivel mundial, existen 110 millones de toneladas de reservas de tierras raras, según estimó el Servicio Geológico de los Estados Unidos en 2024. Todas las tierras raras tienen propiedades químicas y físicas similares pero inusuales que las hacen fundamentales para muchas tecnologías modernas. Por ejemplo, el gadolinio se utiliza en reactores de energía nuclear, mientras que el escandio se emplea en las pilas de combustible de los vehículos. Los elementos de tierras raras se engloban en el término más amplio de “minerales críticos”, que son ingredientes clave para la tecnología moderna. Por ejemplo, el mineral crítico litio es vital para las baterías de los vehículos eléctricos, mientras que el níquel se utiliza en el acero inoxidable. Este interés refleja las preocupaciones de seguridad que, cada vez más, marcan la política exterior de Estados Unidos en América Latina y otras regiones. Durante las últimas dos décadas, China ha consolidado una posición dominante en el procesamiento de minerales críticos, representando el 91% de la producción mundial de tierras raras refinadas y el 94% de los imanes permanentes sinterizados (componentes cruciales en los motores más potentes que se utilizan, por ejemplo, en turbinas eólicas y sistemas de defensa). El dominio de su principal rival geopolítico y económico sobre la cadena de suministro crea una vulnerabilidad estratégica para Washington, que depende de imanes y otras tecnologías de fabricación china para su equipo militar. Para los países latinoamericanos, este renovado interés de Estados Unidos por los recursos naturales plantea un dilema: la Casa Blanca, bajo el mandato de Trump, se ha mostrado dispuesta a intervenir directamente, como se ha visto en Venezuela; por otro lado, China sigue siendo un socio comercial clave para la mayor parte de la región. Se ha vuelto necesario un delicado equilibrio. Lee más La administración de Trump también ha ejercido una presión especial sobre los estados en los que considera que la inversión china podría tener un “doble uso”, siendo el segundo uso el militar. Esta fue una preocupación clave en Panamá, donde un tribunal dictaminó que los contratos de administración portuaria en manos de una empresa de Hong Kong eran inconstitucionales. El secretario de Estado de Estados Unidos afirmó que China podría utilizar el Canal de Panamá como un “punto de estrangulamiento” en caso de conflicto. Juan Enrique Serrano, profesor especializado en relaciones entre América Latina y China en la Universidad de Chile, advierte sobre el efecto disuasivo que estas dinámicas podrían tener en la política interna de toda América Latina: “Existe un escenario poco probable, pero posible, en el que Estados Unidos argumente que las exportaciones de litio de Chile a China tienen un uso militar dual, porque un gramo termina en alguna computadora de alta tecnología a bordo de un avión”. Chile es el principal productor de litio de Sudamérica. Soldados del medioambiente Para los ambientalistas, el creciente interés militar en los materiales asociados con la transición energética plantea cuestiones delicadas. La importancia de estos minerales para la transición energética ha llevado a muchos ambientalistas a considerar la minería como un mal necesario. Si bien organizaciones como Greenpeace sostienen que se debe reducir la demanda para limitar el daño ambiental, aceptan que cierta actividad minera es necesaria. Serra Verde afirma que no utiliza técnicas mineras intensivas, por lo que sus operaciones tienen un “impacto mucho menor y credenciales de sostenibilidad superiores”. Pero la minería es intrínsecamente extractiva, con todos los impactos que ello conlleva para el medioambiente y las comunidades locales. El interés militar en estos materiales hace que el apoyo moderado a la extracción sea más difícil de aceptar. Como lo expresa Global Witness: “Este complejo emergente de minerales militares es lo opuesto a una solución climática. Por el contrario, acelerará nuestro deslizamiento hacia la catástrofe climática”. El uso militar de minerales críticos también podría desviar materiales de la transición energética. Investigaciones sugieren que las 7.500 toneladas de cobalto y las 50.000 toneladas de grafito que el gobierno de Estados Unidos planea almacenar podrían, en cambio, servir para la producción 100.000 autobuses eléctricos. Tropas estadounidenses sobrevolando el Mar del Caribe, en septiembre de 2025. Bajo el mandato del presidente Trump, Estados Unidos se ha mostrado dispuesto no solo a intervenir por la fuerza en América Latina, sino también a asegurarse las materias primas necesarias para su estrategia militar (Imagen: Benjamin Applebaum / Chairman of the Joint Chiefs of Staff, CC BY) Mientras tanto, el Instituto Internacional para el Medioambiente y el Desarrollo advierte que las proyecciones de demanda basadas únicamente en la transición energética subestiman cada vez más la verdadera demanda de minerales críticos. Esto significa una mayor presión sobre las zonas mineras de lo que se prevé actualmente. Johnstone afirma que los activistas ambientales deben reavivar viejas alianzas en este debate: “Los movimientos por la paz y los movimientos ecologistas comenzaron como una causa compartida en las décadas de 1960 y 1970 y luego se distanciaron. Parece esencial que ese tipo de coaliciones se vuelvan a unir”. ¿Hacia una mejor regulación? Johnstone considera que los marcos de sustentabilidad existentes no están bien preparados para el momento actual: “Todos se basan en ese mundo del pasado en el que la sustentabilidad es el principal objetivo compartido. En realidad, no están diseñados para este mundo de competencia geopolítica”. Para proteger con éxito la transición energética de los intereses del complejo industrial-militar se necesitarán regulaciones sólidas y cooperación global. Ambas fueron demandas clave en una carta abierta dirigida a los delegados de la ONU en julio, firmada por más de 100 organizaciones de defensa. Mónica de Bolle, investigadora principal del Instituto Peterson de Economía Internacional, una organización sin fines de lucro estadounidense, afirma: “Existe una gran demanda [de tierras raras], pero ¿cómo damos prioridad? [Necesitamos] regulaciones sólidas, marcos legales robustos y algún tipo de referencia institucional que guíe estas decisiones, porque de lo contrario es un terreno sin dueño”. Lee más Los países latinoamericanos también se mostrarán cautelosos ante la posibilidad de entrar en otra ronda de extractivismo en la que sus recursos naturales se extraigan en beneficio último del Norte Global. En septiembre, Brasil promulgó una nueva estrategia sobre minerales críticos centrada en expandir la fabricación y el procesamiento nacionales, creando el Consejo Nacional para la Industrialización de Minerales Críticos y Estratégicos (CIMCE). Luciano de Almeida Freitas, consultor legal del estudio de abogados estadounidense Carlton Fields, señala que la ley abre el camino para que Brasil evalúe las inversiones extranjeras, como en el caso de Serra Verde. Sin embargo, también señala que el país está retrasado en comparación a sus socios en el desarrollo de la capacidad de procesamiento: “La minería es solo el primer paso”. El hecho de que Brasil siga siendo un “sitio de extracción” o pueda mantenerse firme en las etapas posteriores determinará la “diferencia entre soberanía de los recursos y soberanía industrial”. El mundo ha cambiado mucho desde 1939 y la acción climática y las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, se han sumado al sector militar como motores de la demanda industrial. Sin embargo, en lo que respecta a los minerales críticos, algunos consideran que poco ha cambiado. Continuar leyendo Artículo Adaptación al calor extremo Medellín reverdeció para mantenerse fresca, pero el calor avanza más rápido Artículo Biodiversidad COP17: ¿Pueden los países repartir los beneficios de los datos digitales de la naturaleza? Artículo Conflicto El reconocimiento de Colombia de los ríos como víctimas del conflcito armado está en peligro Artículo Comercio ¿Cómo el auge económico peruano por las exportaciones logró sobrevivir al caos político? 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